EN BUSCA DE LA
BELLEZA PARTICULAR

Úrsula es un ser único; a pesar de haber nacido entre las profundas aguas del océano, una parte de su naturaleza es humana, y eso la llena de matices y peculiaridades. Malvada y envidiosa, necesita ser mejor, robar las almas de otros, absorber parte de las cosas hermosas que las forman e incorporarlas a su persona para convertirse en un ser más poderoso.

Nuestra chica pierde la mirada y fantasea con que la combinación de su make-up, sus uñas, sus peinados o sus sensuales movimientos, consiguen convertirla en alguien magnético para todos. “Pero eso no pasará” —se dice— “Sólo un prodigio podría convertirme a mí en una princesa del océano”.

Sin embargo, tal vez ni siquiera haga falta algo excepcional, un encantamiento para dejar de ser uno mismo; quizás valga con aprender a mirarse de la forma adecuada. Para conseguirlo, tan solo necesita transformar su mirada, enseñarla a reconocer su belleza particular, la que la convierte en un ser único, hermoso, siempre a la moda. Con su mutación, el fondo del mar se convierte en un lugar todavía más armónico, repleto de alegría y disfrute. Un paraíso de hermosos seres atípicos.

Carmelo Abad